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El juego con dinero en menores sigue subiendo

La semana pasada asistía al congreso Comunica2 en Gandía para dar una charla titulada «Jóvenes, a qué estáis jugando?». Mi intención, además de hablar del juego de manera literal, era explicar de qué manera están utilizando redes sociales como Instagram. En cuanto al juego propiamente dicho, estuve hablando de cómo viven el fenómeno de los videojuegos y los eSports. Y también profundicé un poco en otro tipo de juego mucho más preocupante: el de las apuestas.

El peligroso juego de las apuestas

Dado que me encontraba en la Comunitat Valenciana mostré los datos que se desprenden de una encuesta realizada a más de 5.000 estudiantes. Los porcentajes son muy preocupantes: el 56% afirman haber jugado a algún juego de azar. Cierto es que algunas de las personas encuestadas eran mayores de 18 años y, por tanto, tenían edad legal para jugar. Aún así, la cantidad de menores que juegan, tanto de manera presencial como online, es elevada. Sobretodo si tenemos en cuenta que esos datos concluyen que a un 2,1% de menores se les puede considerar jugadores patológicos (cantidad tres veces superior a la alcanzada en los adultos) y un 18% tiene problemas de juego aunque no puedan considerarse jugadores patológicos.

Datos del estudio Según la investigación «Tecno-Lógica: desarrollo, implementación y validación de un programa de prevención de adicciones tecnológicas»

Hasta ese día el ESTUDES (Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España) de 2016/2017 revelaba que el porcentaje de estudiantes entre 14 y 18 años que jugaban con dinero de manera presencial era del 13,6% mientras que online lo hacían el 6,4%. Esta semana se ha publicado la encuesta de 2018/2019 y los datos son alarmantes.

Un problema que va en aumento

De hecho, lo que se conocía del anterior ESTUDES era para ponerse las pilas en este aspecto. De hecho, la Estrategia Nacional sobre adicciones 2017-2024 incluye el juego como una área prioritaria a abordar. Los datos del actual ESTUDES no deja lugar a dudas.

En las gráficas de arriba podemos ver la comparativa entre los resultados de 2016/17 y 2018/19 en lo que respecta a la prevalencia de juego con dinero online. Aumenta el porcentaje de jugadores en todas las edades y en ambos sexos. Si ver que un 6,4% de niñas y un 10,3% de niños se han jugado dinero de manera online pone los pelos de punta, los números relacionados con el juego presencial son sencillamente escalofriantes. Recordemos, por si alguien no lo sabe, que las casas de apuestas deben prohibir la entrada de menores de edad a sus instalaciones. Un 13,6% de ellas y un 22,7% de ellos han jugado dinero en el último año. Y, como ocurre con el caso online, el porcentaje de menores que juegan aumenta en todas las edades.

¿Puede ser más preocupante? Sí. Puede serlo

Desde espacio3.net llevamos casi 6 años dando formación sobre un uso responsable de Internet, redes sociales y tecnología y desde hace ya un tiempo hacemos especial hincapié en estos temas. Vemos con satisfacción que las encuestas antes mencionadas revelan un aumento de la formación que las niñas y niños reciben en clase en cuanto a los efectos y problemas asociados a un uso indebido de las TIC, pero nos preocupa que descienda, comparativamente, de manera drástica el porcentaje que afirma haber tenido formación sobre las repercusiones del juego en Internet y apuestas.

Personalmente me ha llamado muchísimo la atención el aumento que ha experimentado el juego presencial en las niñas, pasando de ser del 5,4% al 15,3%. La tasa de jugadoras casi se ha triplicado. Y eso me hace pensar en el auge que está teniendo el deporte de competición femenino y el reciente fichaje de Amaya Valdemoro (ganadora de 3 anillos de la WNBA) como «embajadora» de una conocida casa de apuestas.

¿Cómo vamos a actuar como sociedad? ¿Vamos a seguir permitiendo que la publicidad de las casas de apuestas bombardee a menores? ¿Seguimos consintiendo que patrocinen actividades deportivas y, por tanto, saludables?

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