El grooming: algo que no ocurre solo en las películas americanas

Puede sonar a frase hecha, pero eso no implica que no sea cierto: las redes sociales han llegado para quedarse. Nos permiten comunicarnos con amigos y conocidos, nos dan la opción de compartir imágenes, opiniones sobre establecimientos, noticias, información… Es una herramienta que, a priori, nos parece positiva, útil, y que utilizada de manera correcta nos permitirá evolucionar como sociedad. Pero en esta última frase se encuentra el quid de la cuestión: utilizada de manera correcta.

El pasado sábado dimos un taller sobre uso de redes sociales en las instalaciones de espacio3cowork. Un taller que consideramos importante porque estaba orientado a padres y adolescentes. Si ya de por sí la comunicación entre padres e hijos debe ser un aspecto a cuidar dentro del entorno familiar, en lo que respecta al uso de las redes sociales es primordial por dos aspectos principales:

  • quienes poseen la experiencia de vida son los mayores
  • quienes poseen el conocimiento tecnológico son los jóvenes

Cuando enseñamos a un niño a usar un cuchillo vamos con cuidado y prevenimos de los diferentes usos (que conocemos por experiencia) que se pueden hacer él porque sabemos del potencial de esa herramienta. En este caso, quienes tienen el dominio de la herramienta (móvil, tablet, ordenador) son quienes menos experiencia tienen. No siempre los jóvenes son conscientes de la repercusión que pueden tener sus acciones en redes sociales.

Concretamente hay un tema delicado y del que a mí, personalmente, me cuesta hablar. Aún así, lo exponemos porque es muy necesario que los chicos y chicas sepan de su existencia: el grooming. Esta palabra hace referencia a una serie de conductas y acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, creando una conexión emocional con el mismo, con el fin de disminuir las inhibiciones del niño y poder abusar sexualmente de él (Wikipedia). Desgraciadamente, esto no es algo que suceda sólo en las películas (ABC.es).

Como adultos, debemos estar informados del potencial, tanto positivo como negativo, del uso de las redes sociales. Hablar con ellos sobre los peligros existentes, y dotarles de técnicas para prevenir situaciones como ésta. Y los chicos y chicas deben ser conscientes de que, igual que tomamos precaución de ponernos el cinturón por lo que pueda pasar en un trayecto en coche, también es necesario ir con cuidado en nuestras relaciones en redes sociales.

(Publicado originalmente en el blog de espacio3.net el 21 de enero de 2015)

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